¿Salud y calor? ¡Sí se puede!

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deporte en verano

Las palabras clave relacionadas con la salud en verano son muy sencillas: buena alimentación, hidratación, deporte y buen sueño. Todos estos términos hay que llevarlos a la práctica porque son indispensables para tener un verano saludable y evitar las consecuencias que pueden provocar las altas temperaturas: desmayos, deshidratación, cefaleas y en los casos más extremos la muerte (por un golpe de calor).

  • Hidratación y alimentación

La primera cosa que señala Ángel Gil Hernández, presidente de la Sociedad Española de Nutrición y Catedrático del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular II de la Universidad de Granada, es “Hay que beber de forma constante y antes de tener sed”. Una hidratación óptima es necesaria y fundamental para que todo el organismo funcione de manera correcta y nuestro rendimiento mental y físico sean óptimos. Hay que tener especial atención con los grupos de riesgo como son : niños, ancianos y mujeres embarazadas o en lactancia. Estos grupos de riesgo deben beber de manera continua y en cantidades pequeñas. Especial atención se debería tener con los ancianos ya que en ocasiones se olvidan de beber.

La dieta también debe ser equilibrada y ligera. Deberían evitarse las grasas saturadas y las frituras y apostar por la fruta, la verdura, pescado, carne y legumbres. Son ideales los hidratos de carbono de absorción lenta, así como minerales y vitaminas.

  • Buen sueño

Muy importante para la salud es conseguir un buen sueño. Para ello lo ideal es tener un dormitorio placentero en un ambiente silencioso y con una adecuada iluminación y temperatura. También es conveniente ventilar bien la habitación en la que se va a dormir.

  • Deporte

No porque sea verano y haga calor hay que descuidar el deporte. Es necesario adaptar la actividad a las horas de menor exposición solar (por la mañana temprano o al atardecer) para atenuar todos los efectos negativos que puede tener el calor y el sol en el organismo.

Hay que realizar actividades más “ligeras” y adaptadas a la temperatura (una alternativa muy buena son la realización de actividades acuáticas). Si se realizan actividades al aire libre, también se debe tener especial cuidado con la piel y utilizar un protector adecuado con el tono de la piel.

 

 

Vía El Mundo

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